El minimalismo como estilo de vida

Primero que nada me gustaría compartirles como es que conocí del minimalismo, y después de eso poder explicar un poco sobre el tema. La primera vez que escuché el término “minimalismo”, busqué en Internet, sin indagar mucho, y lo primero que encontré fue del ámbito artístico, pero por alguna razón no fue algo que llamó mi atención así que simplemente lo dejé ahí.

No fue sino hasta que comenzó  mi interés en aprender más  sobre temas de organización y planificación, que pude conocer un poco sobre el minimalismo como un estilo de vida, así, fuera de verlo simplemente como una moda logré apreciarlo como una forma de vivir más en armonía contigo mismo y con tu entorno.

El minimalismo en su sentido más amplio tiene que ver con reducir todo a lo esencial, a lo básico, quitando todo exceso innecesario que pudiera llevar tu atención a lo superfluo,  lo cual no permite que te concentres en los aspectos más importantes  de tu vida.

Si deseas empezar a llevar un estilo de vida más minimalista, encontrarás muchos artículos interesantes en Internet donde aprenderás consejos prácticos. De igual manera estaré  publicando prontamente sobre esta  cuestión, y ya que yo me encuentro en el mismo proceso será un placer poder compartir  mis experiencias y consejos.

Por lo pronto hay algunos aspectos básicos en los que podrías empezar a trabajar:

Infórmate al respecto, recuerda que siempre tenemos algo que aprender de los demás, y entre más puedas indagar, reflexionarás sobre las ventajas que obtendrás de vivir de esta manera.

Necesitas hacer un alto al consumismo lo más pronto posible. Independientemente de qué tan rápido avances en tu camino hacia el minimalismo, la adquisición desmesurada no es sana, ni para tu mente, ni para tu billetera.

Deshazte de lo que no necesitas, es un proceso que algunos aconsejan hacerlo paulatinamente, otros más bien de una sola vez, yo agregaría por experiencia que se llega a convertir en un hábito que nos ayuda a lograr un desapego de lo material.

Enfócate en los aspectos importantes de tu vida, el minimalismo te libera del apego emocional a los objetos y relaciones no sanas, y te permite canalizar tu energía para ser más  productivo, y lograr así todos los objetivos que te propongas.

Valora las relaciones y momentos especiales, entre menos posesiones tengas, más  valorarás a las personas que te rodean, y en lugar de acumular objetos atesorarás los momentos y recuerdos especiales.

Por lo pronto te comparto estos consejos generales, ¿Te gustaría que profundice en cada uno de ellos? Además pronto les estaré  compartiendo un reto minimalista que me he propuesto. 

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Hombres y mujeres “maravilla”

Aprendiendo a ver desde un sentido crítico

La semana pasada tuve la oportunidad de ir al cine a ver una película, “La Mujer Maravilla”, creo que tiene buenos efectos, en general me gustó y pasé un rato ameno, y claro no quería dejar de compartir el mensaje que me quedó de esta.

La inclinación al mal versus el bien que mora en nosotros

Dentro de la historia, Diana (la mujer maravilla) se ve moralmente responsable de ir a salvar al mundo de la influencia de Ares “dios de la guerra” quien había hecho que los hombres se odiaran unos a otros.

Al acabar con quien ella pensaba era el villano, se siente decepcionada al ver que nada ha cambiado, la guerra continúa y el hombre sigue lleno de maldad. No es sino hasta el final, que ella se da cuenta de que en el hombre habitan dos fuerzas, el bien y el mal, y que este se mantiene en una lucha constante en su interior.

Tal como decía Pablo en una de sus cartas a los corintios. “me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera” (2 Cor. 12:7), a quien Dios le dijo: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Cor. 12:9).

En el judaísmo se usan los términos inclinación al mal e inclinación al bien, no podemos evitar tener tentaciones, pero si podemos huir de ellas, resistirlas y reforzar cada vez más nuestro instinto de hacer lo bueno, cultivando nuestra espiritualidad y aprendiendo de las escrituras.

Personas ordinarias, haciendo cosas extraordinarias

Precisamente lo que abrió los ojos de Diana y la hizo ver que aun así el hombre era bueno, fue el ejemplo de sus compañeros de pelea, cuatro hombres totalmente ordinarios, llenos de defectos y miedos, a quienes ella alentó para que lucharan por el bien de las personas inocentes que estaban sufriendo a raíz de la guerra.

Ellos combatieron dispuestos a sacrificar sus vidas. ¿Estarías dispuesto tú a dar tu vida por alguien que amas, incluso por tu enemigo?, pues ese es el ejemplo de amor que nos dio el mesías, hasta la muerte fue capaz de llegar con tal de que nosotros fuéramos perdonados.

Es difícil responder a las preguntas anteriores, sin embargo debemos estar dispuestos a hacer cosas extraordinarias, aún cuando no tenemos super fuerza podemos cambiar al mundo desde donde estamos, dejando el egoísmo a un lado y aportando nuestro granito de arena.

Seamos esos personajes de la vida real que siguiendo el ejemplo del Super Héroe más grande de todos los tiempos, cambien el rumbo de la historia. ¿Tú, cómo piensas cambiar el mundo? ¿Te quedarás de brazos cruzados o vas a actuar ahora?, recuerda que  son los pequeños detalles los que marcan la diferencia.

Significado del Shabat

En la cultura hebrea, se usa un calendario basado en las fases de la luna, donde cada luna nueva representa el inicio de un nuevo mes y el día empieza cuando se oculta el sol,  Y llamó Dios a la luz Día,  y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día” (Génesis 1:5), el Shabat se recibe viernes en el ocaso y termina el sábado en el ocaso.

Tres razones por las cuales debemos respetar y apartar este día:

  1. Este fue el día que Dios bendijo desde la creación, el cual santificó, lo que quiere decir que lo apartó o consagró para descanso “Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo;  y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó,  porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”(Génesis 2:2-3).
  2. Es uno de los primeros mandamientos dados por Dios “Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;  mas el séptimo día es reposo para tu Dios;  no hagas en él obra alguna,  tú,  ni tu hijo,  ni tu hija,  ni tu siervo,  ni tu criada,  ni tu bestia,  ni tu extranjero que está dentro de tus puertas” (Éxodo 20:8-10).
  3. Yeshua, nuestro maestro , como judío que era también guardaba este día “Vino a Nazaret, donde se había criado;  y en el día de reposo entró en la sinagoga,  conforme a su costumbre,  y se levantó a leer” (Lucas 4:16), y más que eso, él mismo afirma ser el Señor del día de reposo (Mateo 12:8).

¿Qué se hace en Shabat?

En la Toráh encontramos la legislación suficiente para saber cuales son todas aquellas cosas que está prohibidas hacer en Shabat, algunos incluso respetan las normas establecidas por los sabios rabinos, que no está de más conocer, y por supuesto analizar, sin olvidar que nuestra ley es la Toráh.

Algo que deseo recalcar es que aunque existen muchas prohibiciones, me gusta ver el Shabat desde un punto de vista positivo, ya que este es un día bendito, así que no solo se trata de lo que no puedo hacer, sino de lo que sí debo hacer en ese día. Shabat no es solo un día para reposar físicamente, sino para renovarte en todos los sentidos.

En este día dejamos a un lado todos los afanes que traen consigo la vida rutinaria, de la cual no nos podemos desprender, pero en este reposo no solo nos damos un respiro para descansar de todas nuestras obras al igual que Dios lo hizo, sino que además es una puerta que se abre para que podamos regocijarnos con el Creador, cultivamos nuestra espiritualidad con el estudio de la Toráh, la oración constante y el compartir con los hermanos.

Y por supuesto, como la ley se resume en dos grandes mandamientos que son amar a Dios con todo nuestro corazón, mente y fuerzas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos, en este día es permitido hacer el bien, y no solo esto, sino que es nuestro deber, y es el segundo más grande mandamiento, esto lo enseñó Yeshua, con sus palabras, con su ejemplo y acciones.

Si estas aprendiendo sobre judaísmo, y quieres empezar a guardar este preciado día, asegúrate de tener la intención correcta, te aconsejo que no lo hagas de manera religiosa y mucho menos impuesto, aprende a amar el Shabat, aprecia este gran obsequio que Hashem nos ha dado.

Tampoco te frustres si en algún momento fallas, que a todos pasa, pero Dios siempre está ahí esperando por ti, dedica este día a Él con todo el corazón.¿Y tú, estas pensando en guardar Shabat? ¿Qué es lo que mas te gusta de este día especial?

Desde ya, ¡Shabat Shalom!

El secreto de Shavuot para guardar los mandamientos

Acaba de terminar la celebración de Shavuot, la fiesta de las semanas (puedes aprender sobre esta y las demás fiestas en levítico 23), y he querido compartir un poquito de lo que aprendí en este año acerca de la festividad.

En este día se conmemora la entrega de la Toráh (los primeros cinco libros que aparecen en la Biblia) en el monte Sinaí, después de que el pueblo de Israel fue liberado de la esclavitud de Egipto, un acontecimiento de suma importancia para todo judío, pues en la Toráh está la esencia de su forma de vivir.

En ese momento fue confirmado el pacto que Dios hizo con su pueblo, por medio de los mandamientos, los cuales estuvieron dispuestos a cumplir, igual que tú y yo cuando abrazamos esa alianza y pasamos a formar parte del pueblo de Israel, pueblo de Dios.

Es como cuando un extranjero se nacionaliza en el país en donde vive, aprende de sus costumbres y leyes, y acepta respetarlas, siente una pertenencia especial por la patria a la cual se está adhiriendo por voluntad propia.

Tomar una decisión como esta, requiere madurez, responsabilidad, y sobre todo amor. Es excelente cuando logras comprender el porqué de un mandamiento, y aún más especial cuando entendiéndolo o no, lo cumples con amor, tal como dijo Yeshua a sus discípulos:

 “El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió” (Juan 14:22-26).

Y esta palabra a la que él se refiere, es aquella que dio el Eterno a su pueblo desde el principio, la base de su fe. Fue además en esta ocasión que el maestro dio la promesa de enviar al Espíritu Santo:

“Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” (Juan 14:22-26).

Y es a este punto a donde quiero llegar, es precisamente en la celebración de Shavuot (indicado en la Biblia como Pentecostés) cuando estando los discípulos de Yeshua reunidos, Dios derramó de su Espíritu sobre ellos, y entonces recibieron entendimiento y poder para hacer todas las maravillas que vinieron después.

Es cuando recibimos este poder y entendimiento que se cumple el nuevo pacto que hizo Dios con la casa de Israel el cual es que pondría sus mandamientos en nuestra mente y corazón, es por medio de la guía del Espíritu Santo que esos mandamientos están siempre presentes para poder cumplirlos.

En esta festividad celebramos que tenemos Toráh, no solo escrita en piedra o papel, sino escrita en nuestro corazón, en el corazón de todo aquel que ama a Dios, y desea obedecerlo y honrarlo con su forma de vivir.

¿Y tú, pides constantemente la guía del Espíritu Santo para poder guardar los mandamientos que Dios te dio?

Marcando la diferencia

Quien no ha escuchado la frase  “el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”, la cual evoca a aquella ocasión en donde fueron los religiosos de la época de Yeshuah, llevando consigo a una mujer que había sido encontrada en adulterio, claro está que la intención de ellos no era otra más que probarlo a él.

No cabe duda de que su respuesta fue muy sabia, y más que eso podemos aprender una gran lección. Yeshuah realmente era una persona fuera de lo común, constantemente era criticado por juntarse con personas que eran rechazadas por la sociedad, pero en esta ocasión es muy claro que todos ellos tenían sus errores, puesto que ninguno se atrevió a tirar una sola piedra.

Yeshuah era diferente, no tenía miedo de tocar leprosos o mujeres ritualmente impuras, poco le importaba que lo vieran hablando con samaritanos, él demostró que venía por todos, no solo por aquellos que alardeaban de tener una vida intachable cuando en realidad en su corazón estaban llenos de egocentrismo.

A veces podemos llegar a ser prejuiciosos con aquellos que son diferentes, y algo que aprendí esta semana es que puedes estar bien con alguien, aun si  no estás de acuerdo con su ideología de vida.

Aún entre personas que comparten la misma fe existen diferentes opiniones, pero para que vamos a perder el tiempo discutiendo ideas vacías, en lugar de ir y demostrar un poco de compasión a aquel que sufre por el rechazo de la sociedad.

Es más sencillo mostrar estima a aquellos que piensan parecido, pero amar abiertamente a los que son excluidos es como nadar contra la corriente, y eso señores eso lo que el Maestro quería enseñarnos, a no ser como el montón, y ver a los otros con compasión y amarlo de verdad, y amar es aceptar al otro con todo, sin hipocresía, con sinceridad.

Los dejo con esta frase que expresa muy claramente lo que el maestro quería que aprendiéramos: “No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”. (Lucas 6:37)

Todos tenemos cicatrices memorables

Hace unos días mientras tomaba un baño, me quedé apreciando las cicatrices que tengo en el abdomen, son pequeñas pero no dejan de notarse, me quedaron por una operación que tuve hace aproximadamente ocho meses.

Recordé cuando estuve internada, juro que fue la semana más larga de mi vida, estaba deseando tanto regresar a casa, y peor aún la incertidumbre me estaba matando. En una camilla sin nada que hacer y como estuve un buen rato vi llegar e irse varias mujeres, y solo yo y mi compañera María, una anciana adorable, permanecíamos ahí.

Me causaba un poco de gracia ver la preocupación que tenían algunas, la mayoría mujeres maduras, por las cicatrices que quedarían en su cuerpo después de ser intervenidas, se recomendaban unas a las otras los mejores productos que a su parecer les dejaría la piel como si nada, porque sino, como podrían volver a usar bikini ¡Inconcebible!

Yo mientras tanto me tragaba el miedo que tenía, mentalizándome en que todo saldría bien, después de todo tenía a mis seres queridos conmigo, una familia que me esperaba con ansias, y que estoy segura que cada vez que me visitaban deseaban tomar mi lugar, y por supuesto mi compañero fiel que no hubo día que no llegara, me cuidara y deseara quedarse allí conmigo.

Fue en esos momentos de adversidad donde vi el poder de Dios realmente actuando en mi vida, desde el primer día, la atención fue la mejor, las personas amables, y por si fuera poco los milagros de Dios, porque si soy sincera puede que aún estuviera esperando por esa operación.

Mientras a muchas de esas mujeres les habían programado su cirugía con varios meses de anticipación, ahí estaba yo, sorprendida por un enfermero que de pronto me llevaba a sala de operaciones porque otra señora no llegó, ¿Coincidencia? No existen para mi.

El hecho es que estas cicatrices, me recuerdan esos días de confianza en Dios aún en medio del temor, así que además de que creo que nunca usaré bikini, esas cicatrices son memorables, al igual que las cicatrices que llevamos todos en el corazón, por nada del mundo las quitaría de mi.

Si te inspiró mi experiencia, compártelo.

Ejemplo de humildad

¿Te ha pasado que Dios te llena de tantos favores, que llega a crecer un poco tu orgullo? A todos nos pasa de vez en cuando, es propio del ser humano querer ser reconocido. A veces cometemos el error de sentir superioridad por obtener éxito en algo, y eso puede pasar también dentro del ámbito religioso.

En muchos relatos de la Biblia podemos notar que Dios usaba a las personas más humildes, los que tenían un corazón sincero, tal como David, un pastor, Ester una jovencita, los discípulos, pescadores humildes, o Miriam la madre de Yeshua.

Medito en esto después de leer el versículo cuando Miriam después de haber sido visitada por el ángel quien le traía la gran noticia de que iba concebir por el poder de Dios cuando aún ella no había conocido varón, se humilló a sí misma delante del Creador.

He aquí el fragmento de las palabras de Miriam (Lucas 1:46-55) :

“Engrandece mi alma al Señor;
Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
Porque ha mirado la bajeza de su sierva;
Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre,
Y su misericordia es de generación en generación a los que le temen. 
Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.
Quitó de los tronos a los poderosos,
Y exaltó a los humildes.
A los hambrientos colmó de bienes,
Y a los ricos envió vacíos.
Socorrió a Israel su siervo,
Acordándose de la misericordia
De la cual habló a nuestros padres,
Para con Abraham y su descendencia para siempre”

Sin duda, es un gran ejemplo de humildad, aún cuando su vientre atesoraba a nuestro Salvador no fue motivo de altivez, sino más bien expresó su humildad al aceptar que su dicha no era más que la misericordia de Dios que halló gracia en ella y la eligió.

La próxima vez que Dios te permita servirle en lo que sea que Él quiera, recuerda que no es porque seas perfecto, sino porque en tu imperfección Él te transforma y te enseña a medida que le sirves, y como dijo Yeshua “El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”.

¿Para ti, cuál ha sido el mayor ejemplo de humildad?

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